"El sendero de la oscuridad sigo
sin reconocerme a mi mismo,
no se quien soy, desconozco
a la persona que reflejo.
Mis instintos han salido y no se pueden
ocultar. Mis sentimientos cambiaron,
placeres es lo que busco.
La pasión, el deseo, los instintos carnales,
sólo deseando estar vivo para sentirlo.
El segundo circulo del infierno está abierto ante mí.
La lujuria es el pecado que me encadena,
pero no quiero ser liberado,
estoy deseando ver mi final.
El fin de la serenata ha llegado,
uno de los dos rompió la promesa,
uno de los dos gime ahora,
yo aún te veo como esa primera vez...
Tomé la rosa por la espina,
mi sangre a gotas cae,
sangre manchada,
sangre pecadora,
sangre de la carne viva de placer.
Yo soy el nombre de un antiguo destino,
la mancha negra de la muerte,
el pecado dentro del pecado,
el deseo inmortal de la carne.
Yo soy quien porta la manzana,
pecado fue tomar ese lugar.
Cansado de los cuentos de un carpintero,
la luz brillante de la vela se apaga,
y la esperanza como la porcelana se rompe..
El espíritu se eleva y deja entrar a mis demonios
Mis ojos ante mi, ven imagen y semejanza,
y a mi semejanza he llegado amar.
Desearía un ángel para una noche de amor,
cuerpos desnudos, piernas enlazadas, hora erótica.
cuerpos desnudos, piernas enlazadas, hora erótica.
Deseo saciar mi carne..."
(Alejandro Cruz Márquez)

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