lunes, 28 de mayo de 2012

Deseo inmortal de la carne...


"El sendero de la oscuridad sigo
sin reconocerme a mi mismo,
no se quien soy, desconozco 
a la persona que reflejo.

Mis instintos han salido y no se pueden
ocultar. Mis sentimientos cambiaron, 
placeres es lo que busco.

La pasión, el deseo, los instintos carnales,
sólo deseando estar vivo para sentirlo.

El segundo circulo del infierno está abierto ante mí.
La lujuria es el pecado que me encadena, 
pero no quiero ser liberado, 
estoy deseando ver mi final.

El fin de la serenata ha llegado,
uno de los dos rompió la promesa,
uno de los dos gime ahora,
yo aún te veo como esa primera vez...

Tomé la rosa por la espina, 
mi sangre a gotas cae, 
sangre manchada, 
sangre pecadora,
sangre de la carne viva de placer.

Yo soy el nombre de un antiguo destino,
la mancha negra de la muerte,
el pecado dentro del pecado,
el deseo inmortal de la carne.
Yo soy quien porta la manzana,
pecado fue tomar ese lugar.

Cansado de los cuentos de un carpintero,
la luz brillante de la vela se apaga,
y la esperanza como la porcelana se rompe..

El espíritu se eleva y deja entrar a mis demonios
Mis ojos ante mi, ven imagen y semejanza,
y a mi semejanza he llegado amar.

Desearía un ángel para una noche de amor,
cuerpos desnudos, piernas enlazadas, hora erótica.
Deseo saciar mi carne..."

(Alejandro Cruz Márquez) 






lunes, 21 de mayo de 2012

Abrázame por un tiempo, antes mi venganza...

"Abrázame por un tiempo, tenme entre tus brazos
como si fuera la última vez que nos viéramos...

Me gusta recordar los momentos en que te tuve cerca,
me gusta imaginarte a mi lado, pensar en lo que nunca tuve.
Esas gotas de pasión que fueron cayendo poco a poco
hasta llegar al fondo del gotero.



Como araña ponzoñosa tejiste la red de pequeñas mentiras,
enredaste mi corazón, y pequeñas aunque parezcan, el daño fue
el mismo.

Todo comenzó como simple juego,
una broma más para mi vida,
nunca pensé que llegaría tan lejos,
pero ahora cada mañana lloro pensando en el daño que te hice,
en el daño que me hice, en como destruí a mi ser.

Espíritu de Indio tengo, espíritu de fiel guerrero,
lucharé por seguir mi camino, lucharé por una felicidad.

La navaja que rozó mi piel no logró penetrar,
mi alma sigue intacta, y con mi alma seguiré.

Te tengo lejos, pero cerca a la vez,
como el Sol y la Luna que se necesitan uno al otro somos.
Sin Sol no hay Luna, y sin Luna no hay Sol,
sé que cuando llegue el momento indicado nos juntaremos,
eclipsaremos de nuevo, aunque sea por un momento.

Yo soy la espina de tu orgullo,
aquel que te levanta después de pisotear tu ego,
lágrima clara de tus pesares,
agonía de las sinfonías.

Yo soy la espada de doble filo,
palabra franca sale de mi,
palabra cortante para ti.

Perdido en el tiempo te encontré,
volando como el polvo que se desvanece en el viento,
salvé tu vida, y tu quisiste destruir la mía, pero eso es amor.
Daría mi alma por tu vida, aunque tu nunca lo supieras.

El secreto que me condena te libera.
No sabes como amo éste infierno!
Hombre errante e imperfecto soy,
lleno de pecado estoy,
dame tus pesares, y moriré con ellos,
dame tus problemas y te doy mi vida.

Gotas de sangre te entrego,
gotas de mi pasión te obsequio como señal de mi amor y mi retorno.
Arráncame la vida, y termina con nuestro dolor.

El demonio se desatará, el gran Pandemonium está cerca,
en ese momento regresaré por ti,
volveré por lo que me pertenece,
me llevaré tu alma y poder amarte en mis infiernos.


Abrázame por un tiempo, tenme entre tus brazos
como si fuera la última vez que nos viéramos.

Quiero sentirte antes de mi partida,
quiero que me ames antes de mi muerte,
quiero sentirte cerca antes de mi venganza...

Quiero besarte antes de mi oscura traición..."


(Alejandro Cruz Márquez)

viernes, 11 de mayo de 2012

Cuando nuestras frías tumbas se hallen juntas…


                                                                                     
Deseo que estuvieras aquí,
El tiempo pasa, y la distancia crece…
El fogón pronto se  apagará,
Y tu retorno no llegará.

Extraño tu sonrisa, tu cálida mano,
Extraño tus ojos que con una simple mirada
Me rendía ante ti...

Deseo que estuvieras aquí,
Volver a sentirte entre tus brazos.

Te extraño, estamos a millas de distancia.
Yo esperando tu regreso, y tú tan tranquilo como siempre.

Las noches, son cada vez más oscuras y frías,
Miro la Luna recordando nuestra promesa de amor.
Mis ojos se inundan de lágrimas y de tristeza.

Un día la noticia llegó, en un papel me contaron de ti,
Tu sangre corrió con honor, la rápida flecha heló tu corazón,
En seco tocaste el suelo,
Tus labios pronunciaron tus últimas palabras,
Palabras dirigidas a mí.

Recorrí los 7 mares hasta el lugar de tu muerte,
Te dejé una rosa roja como símbolo de una nueva promesa,
Recordando tus últimas palabras en aquella carta
Donde me decías…

“Amor no llores más, cuando nuestras frías tumbas se hallen juntas
Volveremos a estar juntos…”

(Alejandro Cruz Márquez)